«¿Cuáles son sus motivaciones?»: ejemplos de respuestas
Los tres niveles de motivación, ejemplos de respuestas por profesión y cómo demostrar su motivación.
¿Cómo responder a «¿Cuáles son sus motivaciones?» en una entrevista? Explicando qué le atrae del oficio, del puesto y de la empresa, con razones concretas y sinceras, apoyadas en su trayectoria. El reclutador busca saber si usted seguirá motivado una vez pasado el entusiasmo de las primeras semanas. Una respuesta que conecta sus gustos, sus experiencias y el contenido del puesto le tranquiliza.
Estos son los tres niveles de motivación que debe abordar, ejemplos de respuestas y los errores que debe evitar. Ver también: «¿Por qué quiere trabajar con nosotros?»: cómo responder.
Lo que el reclutador quiere entender
La motivación es uno de los primeros criterios de selección, sobre todo para los puestos abiertos a principiantes. Un candidato motivado aprende más rápido, se implica más y permanece más tiempo. Pero la motivación no se decreta: decir «Estoy muy motivado» no prueba nada. El reclutador espera razones y, si es posible, pruebas: una formación cursada, gestiones emprendidas, elecciones de trayectoria coherentes.
Los tres niveles de motivación
- El oficio: lo que le gusta de este trabajo en el día a día.
- El puesto: lo que le atrae de estas funciones concretas, en este momento de su trayectoria.
- La empresa: lo que le da ganas de trabajar en ella y no en otra.
Una buena respuesta aborda al menos dos de estos niveles, idealmente los tres, en uno o dos minutos.
Ejemplos de respuestas
Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería
«Lo que me motiva de este oficio es el acompañamiento diario: ayudar a una persona a mantener su autonomía y su dignidad, y ver que se siente mejor gracias a nuestra presencia. Este puesto en cuidados de seguimiento me atrae porque en él se hace seguimiento a los pacientes durante varias semanas, hasta su regreso a casa. Y su centro me interesa por su proyecto sobre la prevención de caídas, sobre el que hice mi trabajo de formación.»
Comercial
«Me gusta la venta porque los resultados son concretos: cada mes se sabe lo que se ha aportado. También valoro la relación a largo plazo con los clientes. Este puesto me motiva porque combina prospección y fidelización, y porque ustedes venden soluciones técnicas, un ámbito en el que puedo apoyarme en mi formación de electrotecnia.»
Asistente administrativa
«Me gusta organizar, hacer que todo esté listo y que el equipo pueda concentrarse en su trabajo. Este puesto me motiva porque es muy variado: recepción, facturación, seguimiento de las obras. Y su empresa familiar, donde se trabaja en contacto directo con la dirección, corresponde al entorno en el que me siento más útil.»
Primer empleo
«Durante mi formación en alternancia descubrí que me gustaba resolver los problemas técnicos de los usuarios: hay una verdadera satisfacción en desbloquear a alguien. Este puesto de técnico de soporte es la continuación lógica de mi formación. Su empresa me atrae porque acompaña a administraciones públicas: me gusta la idea de que mi trabajo sirva a un servicio público.»
Demostrar la motivación
Las pruebas hacen que su respuesta sea creíble: una formación cursada para acceder al oficio, unas prácticas elegidas en este ámbito, una iniciativa personal como un encuentro con profesionales, un proyecto llevado a cabo en su tiempo libre. Basta una frase: «Hice una formación de noche durante un año para obtener este título profesional». El reclutador entiende que su motivación es duradera.
Las motivaciones que conviene evitar en primer lugar
El salario, el horario, la cercanía del domicilio o la seguridad del empleo son motivaciones legítimas, pero no deben ser las primeras que mencione. Dan la impresión de que el puesto le interesa poco en sí mismo. Puede mencionarlas en segundo lugar, brevemente, si el reclutador le pregunta directamente.
Motivación y cambio de carrera
En un cambio de carrera, la pregunta es aún más importante. El reclutador quiere entender por qué cambia de profesión y si su proyecto es sólido. Explique qué le llevó a tomar esa decisión, los pasos que ha dado, la formación que ha seguido y qué le aporta su profesión anterior. Mantenga una actitud positiva hacia su antiguo trabajo. Ver también: Carta de presentación para un cambio de carrera: ejemplo y consejos.
Los errores que debe evitar
- «Estoy muy motivado» sin ninguna razón.
- Hablar únicamente del salario o del horario.
- Una respuesta que serviría para cualquier profesión.
- Recitar la descripción del puesto.
- Criticar su empleo actual para justificar su motivación.
Preparar la respuesta
Anote tres razones que realmente le atraigan: una sobre la profesión, una sobre el puesto y una sobre la empresa. Añada una prueba para cada una y practique cómo decirlas en un minuto, con sus propias palabras. Una respuesta sincera y un poco imperfecta vale más que un texto aprendido de memoria, que el reclutador detecta de inmediato.
Cuándo se plantea la pregunta
Suele aparecer al principio de la entrevista, justo después de la presentación, o al final, para comprobar su interés tras la descripción del puesto. Prepárese para ambos momentos.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay con «¿Por qué quiere trabajar con nosotros?»?
Las motivaciones se refieren a la profesión y al puesto; la otra pregunta se centra sobre todo en la empresa. Ambas respuestas deben complementarse.
¿Se puede hablar de motivaciones personales?
Sí, si ayudan a entender su elección: un familiar atendido en el hospital, una pasión por un ámbito. Sea breve.
¿Cuánto debe durar la respuesta?
Uno o dos minutos.
¿Y en la carta de presentación?
Deben aparecer las mismas razones. Ver también: ¿Qué cualidades incluir en una carta de presentación?.
¿Cómo mostrar la motivación durante la entrevista?
Con la preparación: conocer la empresa, hacer preguntas concretas.
Su motivación también se refleja en su CV: con CVZeno, adapte su titular y su perfil a cada puesto para mostrar un proyecto coherente.